
Seguro que habréis oido hablar de los concursos de cristalización que se realizan a lo largo y ancho de nuestra geografía. En ellos, uno de los compuestos estrella para obtener cristales espectaculares es el misterioso ADP.
No sé a vosotros, pero cuando escucho la palabra ADP siempre me viene a la cabeza, ese ATP que ha perdido un fosfato liberando la energía contenida en el enlace….
Sin embargo, además de al famoso adenosin-difosfato, las siglas ADP también pueden referirse al dihidrógeno fosfato de amonio (Ammonium Dihydrogen Phosphate, of course) también conocido como fosfato monoamónico (MAP en inglés).
En un post anterior, expliqué mis aventuras y desventuras cristalizando otras sales, ahora le toca el turno al ADP.